Preguntas sobre una relación acabada (nuestra relación acabada) se caen por su propio peso en el centro de mi pensamiento buscando unas palabras q les sirvan de respuesta. Palabras en forma de verdad o mentira. Palabras q mitiguen el incordio de no saber contestarlas.
¿Un "te quiero" al día y un beso de despedida cada mañana hubieran bastado para encender de nuevo el fuego, el fuego q nos calentaba por las noches y nos hacía más amenos los días? Probablemente sí. Sin qerer darnos cuenta fuimos dejando q la pasión se fuera, goteando por un grifo a medias de cerrar, y ni tú ni yo fuimos capaces de pararnos a escuchar ese goteo continuo q tanto dolor de cabeza nos producía.
¿Más picardía y menos cansancio y monotonía? Es obvio q eramos como pájaros enjaulados, como botellas de ceveza llenas de agua, como rehenes atados por las cuerdas del día a día. Nos faltaban esos guiños de ojos q dejamos de hacer antaño, esos besos con fuerza dejando de lado los intentos por volver a respirar. Nos faltaron escapadas atrevidas, aventuras sin planear, brotes de lujuría q crecieran espontáneamente sin haberlos visto venir.
¿Habría sido mejor permanecer siempre encadenados q no mirar cada uno por su lado? Fue un gran despiste no reparar muchas veces q ya no caminaba solo por esta vereda, sino q fuertemente agarrada a mi mano estabas tú esperando a q te preguntara si qerias cambiar de camino, esperando a q alguna vez te preguntara si estabas cansada, esperando hasta q no pudiste más y te soltaste de la mano.
¿Cómo no nos dimos cuenta? Esta es, a mi juicio, la peor pregunta. No le encuentro respuesta pero únicamente para q pare de amedrentarme lo q qeda de mi asfixiado cerebro le daré algunas palabras para q se calme, una dosis de nicotina. No eramos piezas del mismo puzzle. No es q no encajaramos, es q no teniamos el mismo dibujo encima. No era amor, era ansia por qerer enamorarse. Nos precipitamos al intentar jugar al parchis con dados de poker...

No hay comentarios:
Publicar un comentario