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Promesas en vano.

-  Me prometiste q era la última. La última vez q tenía q ir a por tí a un bar cualqiera por tu nefasto sentido de la consciencia. La última botella q veías acabar y, del enfado, la rompías contra la ventana de tus pensamientos dejándola rota en pedacitos. El último esfuerzo por apoyar en mis hombros todo tu peso para q no caigas de una vez por todas en el oscuro agujero de la vida misma.
¿Por qué te creí? Siempre igual... nunca cambiaras, pero esta vez se te ha acabado el juego conmigo, ya te he prestado suficientes fichas para q las sigas desperdiciando en esta larga partida de poker llamada vida. Puede q así cambies. Puede q si por variar no te levantes en tu casa, q no te levantes con un amigo al lado, cuidando de tí, de tus heridas, o q simplemente no te levantes, aprendas un gran consejo. Será por tu bien. Será también por el mío.
No se ni para q me molesto en hablar contigo con esta seriedad si la tuya ya se fue a la cuarta copa. Ahora mismo ni podrás pronunciar mi nombre. No creo ni q recuerdes estas palabras, estas palabras de despedida. Me lo prometiste.

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