Esos
q son el vivo reflejo de la mala suerte,
q
conocen de callejuelas, lugares y rincones,
del
toser y monedas de cobre.
Entendidos
del frío y de oscuridades,
y
no solo las de la noche.
Con
dientes podridos sonríen a quienes no
les
miran con buenos ojos.
Amigos
del hambre y la picardía
necesaria
para llorar otro puto día.
Desechos
de la falsa democracia
q
arropa cualquier ciudad.
Sus
manos negras, su pelo sucio,
su
dignidad rota, su alma llena.
Ladrones
de lágrimas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario